28.12.06

El Día de los Culpables

El lugar elegido es un paso de cebra sin semáforo. Se detiene un coche. El peatón no se mueve. El conductor insiste, pero parece que el hombre no tiene ninguna intención de cruzar la calle. El coche arranca.

Otro coche se acerca a toda velocidad. A un metro del paso de cebra, resulta evidente que no piensa parar. El peatón da un paso. El coche frena. Demasiado tarde.

La conductora sale, maldiciendo entre dientes.

–¿Se encuentra bien?

Es una pregunta retórica, puro formulismo: salta a la vista que no se encuentra bien. Por eso, resulta tan sorprendente la reacción del peatón.

–¡Culpable, culpable! –exclama entre risas.

La mujer se queda parada. Segundos más tarde, ella también se ríe.

–Hacía tiempo que no me gastaban una culpablada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

si sólo son inocentes los que llevan la marionetita colgando, el resto somos culpables? de qué? me voy a por papel y tijeras...

al dijo...

Culpables de omisión de inocencia. ¿O era presunción?