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17.12.14

'Mad Men', quiero ser artista*

Sterling Cooper tiene más intelectuales y artistas fracasados que el Tercer Reich.
DON DRAPER

Nueva York, años 60. Ken Cosgrove trabaja en una agencia de publicidad y en su tiempo libre escribe cuentos y novelas. Hasta aquí, todo normal. Lo raro es que algunos de estos cuentos y novelas han llegado a publicarse. Más raro aún es que Cosgrove no trabaja de creativo. No escribe anuncios. No diseña anuncios. Cosgrove es un ejecutivo de cuentas. Desde el punto de vista creativo, ser ejecutivo tiene una gran ventaja: es un empleo que no interfiere en sus inquietudes artísticas. No las desgasta, por así decirlo, y cuando vuelve a casa su imaginación sigue intacta, fresca y a punto para acometer un nuevo capítulo. Pero no nos engañemos: un ejecutivo de cuentas no es un oficinista al uso. No es un funcionario. No es Franz Kafka en horario laboral. El trabajo de Ken Cosgrove tal vez no erosione su hemisferio cerebral derecho, pero aun así entraña riesgos físicos; incluso podría costarle un ojo (ojo: espóiler) de la cara.



En el país de los ciegos, el tuerto (guiño) es el rey. La carrera literaria de Cosgrove provoca envidias entre los creativos de Sterling Cooper, la agencia de publicidad donde trabaja: «No sabía que estaba compitiendo contigo», le suelta el redactor Paul Kinsey. Aunque quien más envidia le profesa es su compañero de departamento, el ejecutivo Pete Campbell, un catacaldos que bien podría hacer suyo el eslogan «Culo veo, culo quiero». Todo el mundo quiere ser escritor. Todo el mundo quiere ser artista. Y a todos los niveles de la cadena de mando: no se libra ni el veterano director creativo Lou Avery, quien todavía sueña con hacer carrera en el mundo de la historieta. Su tira cómica inédita se convertirá en blanco de las burlas de los publicitarios más jóvenes; unas burlas que en realidad son la proyección de los propios fracasos. De todos modos, Lou Avery nunca será Tex Avery. (Y el redactor Michael Ginsberg nunca será Allen Ginsberg, aunque acabe de figurante en el primer verso de Howl: «Vi a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura».)

En palabras de Roger Sterling, socio fundador de la agencia: «En el último cajón de cada escritorio de este lugar se guardan las primeras diez páginas de una novela.» Esta afirmación no es del todo cierta: el cajón de Paul Kinsey no encierra una novela, sino una obra de teatro titulada La muerte es mi cliente

Ya lo decía Un Pingüino en mi Ascensor (aventura musical de José Luis Moro, uno de los creativos más creativos de España): «No hay nada más frustrante que hacer anuncios de suavizante.» Yo aún diría más: «No hay nada más frustrante que hacer anuncios.» Las causas son varias. Por un lado, las mejores ideas suelen quedarse en el cajón, justo encima de esa novela apenas empezada. Por otro lado, cuando una buena idea logra superar una carrera de obstáculos que haría palidecer las pruebas de Humor amarillo, ¿cuál es el resultado? Un anuncio de veinte segundos que casi nadie sabrá que has escrito tú, porque no va firmado. Publicitarios: por sus obras no los conoceréis.

Cuando el talento que uno tiene (o cree tener) no es reconocido, surge la insatisfacción, o la búsqueda de satisfacción por otros medios. Pero ¿qué sucede cuando sí existe ese reconocimiento? Entonces aparece la sensación de que se trata de un reconocimiento inmerecido. Es el síndrome del impostor. A la Wikipedia me remito: «A pesar de las evidencias externas de su competencia, aquellos con el síndrome permanecen convencidos de que son un fraude y no merecen el éxito que han conseguido. Las pruebas de éxito son rechazadas como pura suerte, coincidencia o como el resultado de hacer pensar a otros que son más inteligentes y competentes de lo que ellos creen ser.»


Don Draper es el síndrome del impostor llevado al extremo. El director creativo estrella de Sterling Cooper no guarda una novela en el cajón: él esconde un cadáver en el mueble bar. En su caso lo que permanece oculto no es la obra, sino el autor. La obra es una ficción llamada Don Draper, y su autor es un tal Dick Whitman (como en la ficción cuyo nombre es Don Quijote, obra de Alonso Quijano). Don Draper es un anuncio y, como sucede con todos los anuncios, no lleva la firma de su creador. Porque los publicitarios se enfrentan al anonimato, también en las distancias cortas, que es donde un hombre se la juega. Y Dick Whitman, el soldado desconocido con apellido de poeta (como Ginsberg), se la juega continuamente. «¿Draper? ¿Alguien sabe algo de este tipo?», se pregunta Harry Crane, planificador de medios. «Podría ser Batman, por lo que sabemos.» Y su esposa Betty podría ser la Samantha de Embrujada, pero ésa es otra historia.

Otra creación oculta, y nada ficticia, es el bebé de Peggy Olson. Igual que Dick Whitman, la joven redactora ha escogido reinventarse a cualquier precio, y este precio incluye ignorar su maternidad para medrar en un mundo masculino. Es el sueño americano de toda la vida. Como afirma Bert Cooper, el otro fundador de la agencia: «Este país ha sido construido y gobernado por hombres con historias peores de lo que usted pueda imaginarse.» Aunque se refiere a Estados Unidos, la sentencia también es válida para otros países.

No sería justo concluir un texto sobre el anonimato creativo sin nombrar a un solo guionista. Por ejemplo, a Matthew Weiner. De él cuenta Brett Martin en su libro Hombres fuera de serie (Difficult Men) que durante largos años iba con el piloto de Mad Men en el maletín (no me refiero a Ted Chaough, aviador de la serie, sino al guión del primer capítulo). De hecho, gracias a este guión Weiner consiguió un trabajo en Los Soprano. Y gracias a trabajar en la mítica serie de la HBO logró vendérselo a la cadena AMC. (La HBO lo rechazó, pese a la recomendación expresa del mismísimo David Chase.) «Todo el mundo fuma. Son desagradables. Va del mundo de la publicidad, eso no tiene un valor internacional. Es lenta. Es de época. Es la peor idea posible», dijo un mandamás de la AMC. No creían en ella, pero pensaron que tenía posibilidades de ganar un Emmy. Y la hicieron. La hicieron, como los creativos publicitarios que de vez en cuando hacen truchos: anuncios sin más objetivo que reportarles premios y reconocimiento en un mundillo de gente poco conocida.

* Este texto fue publicado originalmente en Miradas de cine.

7.11.12

La forja de un triatleta

Dice un dicho: Dime con quién andas y te diré quién eres.

Dice otro: Quien mal anda mal acaba.

Digo yo: Santi Millán andaba con Josef Ajram y acabó corriendo un triatlón de 113 kilómetros, que se dice rápido.

El Reto InmunActive es la crónica de lo que sucedió. Basado libremente en unos guiones que escribí para la agencia Saatchi & Saatchi Health y el laboratorio Bioibérica. Produce Zoopa.

Capítulo 1. 
¿Dónde me he metido?



Capítulo 2. 
¡Allá vamos!



Capítulo 3. 
¡Esto es un infierno!



Capítulo 4. 
¡Esto es un no parar!



Capítulo 5. 
La hora de la verdad

8.8.12

Oda a la vida retirada

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido (…)!
FRAY LUIS DE LEÓN



"¡Oh monte, oh fuente, oh río!", exclamaría Fray Luis al ver este anuncio.

Pero la vida retirada también tiene su lado oscuro, como nos enseñó Han Solo:



Y si esta película no os acaba de convencer, podéis asomaros a la novela Sukkwan Island, de David Vann. Porque la naturaleza está sobrevalorada (o sobrevolada, ahora no estoy seguro).

Post postum. De todos los anuncios de agua habidos y por haber, tal vez os guste Sólo un anuncio. O no. Bueno, no sé.

8.5.12

Pedantes y después

1995
 

2012 


En el fondo no hay tanta diferencia: el primer joven identifica una cita de Séneca y el segundo tiene una cita con el hermano mayor.

12.3.12

Posiblemente, el anuncio más decepcionante de la historia




La publicidad es como el fútbol: los titulares son mejores (es un decir) que el resto, que están de apoyo. Lo malo es cuando en lugar de apoyar se dedican a chutar a otra portería. En ese caso, el público se siente defraudado. Si te dicen que vas a perder ocho kilos en una semana, y a continuación te dicen que serán dos semanas, se te quitan las ganas de pinchar en el enlace. Y piensas: "Ah, no, yo no voy a picar." Y si picas, lo harás entre horas y sin preocuparte por los kilos de más, porque te sientes estafado y te apetece un estofado (me río de Mecano y sus ripios).

Pero eso no es todo. ¿Qué me decís del uso arbitrario (de tarjeta roja) del infinitivo? ¿Y de la foto de (juraría que es una actriz famosa, pero no puede ser)?

Y, sin embargo, la carne es débil, y uno acaba picando y teletransportándose a un publirreportaje titulado Diario del Consumidor Reportero, donde se pueden leer perlas como "La Receta dietética del Mango Africano revelada: ¿Receta dietética milagro o fraude?". Y de repente te sobrevienen unas ganas terribles de vomitar. De vomitar ocho kilos en una o dos semanas.

Fuente: Facebook.

1.2.12

La repetición de la repetición


Antes



Después



Como diría Chuck Palahniuk (copio textualmente), "todo parece la copia de una copia de otra copia".

Ahora, con vuestro permiso, voy a bostezar.

26.11.11

Sólo un anuncio


Una empresa de agua embotellada está a punto de rodar un anuncio. Como aún no saben por qué guión decidirse, han organizado un test (o focus group) de última hora entre tres consumidores potenciales: Gràcia, la moderadora, les muestra unas viñetas a Herni, Elen y Diego, y ellos deben decidir cuál de las opciones les ha gustado más. En principio parece sencillo, pero ¿qué pasa cuando uno de los participantes es ciego?

Así arranca Només un anunci, mi segunda obra de teatro y, muy pronto, mi segundo estreno en la SALAFlyHard. Concretamente, el lunes 12 de diciembre a las 21 horas (repito: el 12 a las 21). Aunque esta vez será sólo una lectura dramatizada. Sólo un día. Sólo un anuncio.

La lectura (ahora viene lo mejor) estará dirigida por Jordi Casanovas e interpretada por Roser Blanch, Clara Cols, Pablo Lammers y Sergio Matamala. Un dream team al que agradezco desde aquí (y desde cualquier parte) el haberme hecho un hueco entre la comedia de terror Un home amb ulleres de pasta y la comedia de terroristas Burundanga. Sólo por eso no os deberíais perder la lectura. El precio de la entrada, de entrada lo digo, son 3 misérrimos euros (se pagan en taquilla, aunque conviene hacer la reserva mandando un saludo a sala@flyhard.org). Repito: lunes 12 a las 21. Sólo una lectura dramatizada. Sólo un día. Sólo un anuncio.



Que haya sólo una lectura lo hace más único, valga la perogrullada. Tomemos como ejemplo 1984, el spot de lanzamiento del primer Mac, creado por TBWA Chiat/Day, realizado por Ridley Scott y emitido (corregidme si me equivoco) una sola vez. Vale que fue durante el descanso de la Superbowl, un espectáculo con más público que el que cabe en la SALAFlyHard. Sin embargo, eso no quita que se emitiera (repito: corregidme si me equivoco) sólo una vez. Lo cual, tratándose del que para muchos es el mejor spot de todos los tiempos, no es moco de pavo.

Además, que haya sólo una lectura no quiere decir que no vaya a haber más. Por ejemplo, el viernes 16 de diciembre (misma hora, misma sala, mismo precio) tendremos el primer contacto con L'ànima de la nit, escrita y dirigida por Blanca Bardagil, artífice del exitazo Satisfaction, e interpretada por Montse Bernad, Alain Hernàndez, Edu Gibert y Eva Pérez. Un evento imperdible, imprescindible e improrrogable. Y no menciono las lecturas de los nuevos textos de Cristina Clemente y Jordi Casanovas porque aún desconozco sus títulos, sus repartos y sus fechas, pero permaneced atentos a vuestras pantallas. Que el que anuncia no es traidor.

Hablando de anuncios, ¿qué habría pasado si 1984 se las hubiera tenido que ver con un focus group?



(Encontrado en Male Copywriter, la página de Lawson Clarke, uno de los autores del vídeo, al que descubrí a través de un retuit de Quim Monzó.)

8.11.11

Ser puta y poner la cama


Hace mucho, mucho tiempo, fui un creativo publicitario en prácticas. Aunque no cobré ni un céntimo de las antiguas pesetas, y a pesar de que la "mansión creativa" no disponía de mesa de pimpón ni clientes molones, he de admitir que tuve mucha suerte: si me hubieran dicho que debía llevar a la agencia mi propio ordenador (un pecé de sobremesa de los años 90), durante seis meses, tal vez me habría buscado un trabajo más decente y saludable.

En una mina de uranio, por ejemplo.





(Ofertas encontradas en Domestika. Concretamente, aquí y aquí. Para leerlas sin forzar las dioptrías, también podéis pinchar sobre las imágenes.)

ACTUALIZACIÓN 9/11/2011:

Ya han retirado las ofertas, ignoro si debido a un ataque de cordura o a una avalancha de candidatos.

31.8.11

¿Rojeces o enrojeces?






La primera imagen es un fotograma del penúltimo capítulo de Plaza de España, magnífica y tristemente extinta (que no exroja) sitcom ambientada en la Guerra Civil. Los personajes que aparecen son los rojos oficiales del pueblo (donde oficiales es un adjetivo).

La segunda imagen es un fotograma del último capítulo de Plaza de España. Los personajes son uno que va de rojo (aunque no vaya de rojo) y el exalcalde republicano del pueblo.

Antes de seguir leyendo, volved arriba y fijaos en las sobreimpresiones (los manchurrones azules). ¿Ya lo habéis hecho? Bien. Es que, si no os fijáis, luego no se entiende la entrada y, como últimamente apenas me comentáis, pues ya no hay manera de saber qué es lo que habéis entendido. Vamos, que si no fuera por los "me gusta" del Facebook creo que ya habría cerrado el blog. Que no, que es broma. Fin del inciso.

La selección chilena de fútbol se llama La Roja desde tiempos inmemoriales.

La selección española de fútbol también se llama La Roja desde tiempos inmemoriales (desde aquellos maravillosos años en que Cuatro aún no era una sucursal de Telecinco).

Águila Roja se llama Águila Roja desde la primera temporada.

Conclusión: TVE será una tele sin publicidad, pero su departamento de planificación de medios es la caña.

ACTUALIZACIÓN 1/9/2011:

La que está extinta es la primera temporada, no la serie (en principio). Pero ayer estaba en plan negativo, y no quería que la realidad me estropeara una mala noticia.

2.8.11

La edad de la inocencia


Antiguamente, los famosos con fama de buena gente podían beneficiarse de su bondad. Por ejemplo, el exfutbolista Gary Lineker fue elegido para protagonizar una serie de anuncios en los que ironizaba sobre su bonhomía.



Ahora, en cambio, sale más rentable tener fama de infame.



Viva el mal. Viva el capital.

10.7.11

Es cosa de hombres




La escena transcurre en una prestigiosa bodega italiana.

–Pues no lo entiendo.
–¿Qué es lo que no entiendes?
–No entiendo cómo puede haber gente en España capaz de comprarlo.
–¿Por qué no?
–¿Pero tú lo has probado?
–¿Que si lo he probado? ¡Claro que lo he probado!
–¿Y no te parece raro que alguien lo compre?
–Eso es porque no lo han probado. Primero lo compran y luego lo prueban.
–Claro, pero… ¿en España?
–Ya, es raro. A no ser que…
–¿A no ser que qué?
–A no ser que sea por el anuncio de Facebook.
–¿Tú crees?
–Sí, creo que sí. El copy es impecable.
–¿El copy?
–Es una palabra inglesa. Quiere decir 'texto publicitario'.
–Ah.
–Es que sé idiomas.
–Ya.
–Es muy útil.*

* En italiano en el original. (N. del T.)

28.5.11

La hincha


Imaginemos a Carmen Machi comprando El País. Hoy sale la crítica de Falstaff, y está ansiosa por devorarla:

La descomunal Carmen Machi borda una despedida tan perfumada y seca como un chinchón (no se puede decir más con menos, y no se puede decir mejor), y tras ese lirismo acre llega un epílogo con aroma de cerveza fresca, nocturna y compartida entre un Falstaff que nunca morirá y el joven Rumor, convertido para la eternidad en su nuevo compañero de correrías.


Pero aún no ha tenido tiempo de abrir el periódico cuando la intercepta una admiradora. La gran dama del teatro se prepara para recibir un entusiasta elogio a su gloriosa interpretación shakespeariana. Su ego empieza a hincharse ante el inminente ditirambo (aunque lo disimula a la perfección, gracias a la aplicación semiautomática de ciertos trucos aprendidos y perfeccionados durante largos años de carrera). Por no hablar de sus glándulas salivales, que también hacen de las suyas. Y entonces:

–¡Ya te he visto en el anuncio ese del Activia!



¿Os habéis fijado? No se trata solamente de un ejercicio ejemplar de metapublicidad. También es la prueba concluyente y definitiva de que existen los universos paralelos.

20.2.11

Anuncio trampa




A simple vista, parece una oferta de empleo publicada en Domestika por una agencia de publicidad asturiana, pero en realidad es una trampa urdida y tendida por Lex Luthor, que ha trasladado su base de operaciones a Avilés.

Si no me creéis, releed la oferta (la leeréis más holgadamente pinchando encima) y preguntaos qué es exactamente lo que están buscando.

¿Es un director de arte? ¿Es un redactor? ¿Es un director creativo? ¿Es un director de cuentas? ¿Es un planificador estratégico?

No: ¡es Supermán!

(Por cierto, a partir del jueves 24 de febrero podréis ver a Supermán en la SALAFlyHard. Habéis leído bien: a partir del jueves 24 de febrero. Lo de que se iba a estrenar el jueves 17 fue una falsa alarma.)

13.9.10

Citas paralelas (8)




Me encanta que los planes salgan bien.

JOHN HANNIBAL SMITH

Lo bueno sale bien.

PESCANOVA


¿Son John Hannibal Smith y el Capitán Pescanova la misma persona? ¿O es el Capitán Pescanova un remake del Capitán Iglo, como Liam Neeson lo es de George Peppard y Julia Ormond lo es de Audrey Hepburn? A todo esto, ¿qué pasó con el Capitán Iglo? ¿Fue acusado de un crimen que no había cometido y, buscado todavía por el gobierno, sobrevive como soldado de fortuna? ¿O acaso permanece congelado, como Walt Disney? ¿Y Chanquete? ¿Alguien ha visto su cadáver? Pero no nos desviemos del tema principal (o mainstream, que rima con A-Team): ¿es cierto que la división italiana de Pescanova se dedica a congelar melocotones? En cualquier caso, y tratándose de buenos alimentos, ¿qué es preferible? ¿Que salgan bien o que entren bien? Y, ya que estamos, ¿quién dijo que bien está lo que bien acaba? ¿Es que no se dan cuenta de que una película ya puede tener el mejor desenlace de la historia del cine, que como el principio sea infumable no va a quedarse hasta el final ni el montador? Y por último, y no por ello menos importante, ¿habéis leído este titular descongelado de El Mundo Today: "Pescanova reconoce que lo bueno a veces puede salir mal"? Por último (ahora sí), ¿los nombres de los periódicos digitales deben escribirse en cursiva o no hace falta?

(Este post está dedicado a Julia Ormond.)

30.8.10

Pelis de Nolan y libros que molan




Creo que lo escribió Terry Pratchett. Es más: creo que lo escribió Terry Pratchett en El éxodo de los gnomos. Lo que creo que escribió es más o menos esto: la mejor forma de conseguir que alguien haga algo es convencerlo de que ha sido idea suya. No sé si la idea se le ocurrió a Pratchett, pero cuando la leí me pareció haber encontrado la clave para dominarlos a todos y atarlos en las tinieblas. Debo aclarar, por si alguien no ha leído el texto de la derecha, que soy publicitario (o publicista, para los no publicitarios).

Ahora diréis: “La teoría esa está muy bien, pero lo difícil es llevarla a la práctica.” Y añadiréis: “Es tan difícil que sólo hay una persona en el mundo capaz de convencer a otra persona de que la idea que no ha tenido sí la ha tenido: Leonardo DiCaprio.” De hecho, ése es el argumento de la última película de Christopher Nolan, Origen, mezclado en la termotúrmix con la teoría de las pesadillas matrioska expuesta de modo ejemplar por Senil Dion en La vida en chándal. Un libro del que ya hablaré en su momento, cuando me lo haya leído del todo. Un libro de 216 páginas que en la 30 ya me ha insertado la idea de escribir este post. Un libro que, desde luego, no creo que Nolan haya leído, porque acaba de salir al mercado. Pero quizás sí haya leído el blog en el que se basa, y que no ha sido objeto de plagio porque el autor del libro y el autor del blog son la misma persona.

Conclusión: Senil Dion se introdujo en un sueño de Christopher Nolan (que no duerme en pijama, sino en chándal) y le dejó caer su teoría, así como quien no quiere la cosa. Y Nolan, cuando despertó, dijo: “Eureka, he tenido una idea superoriginal y voy a hacer una película de ciencia-ficción sin superhéroes, en plan vuelta a los orígenes pseudosicológicos (o seudopsicológicos) de mi cine.” Y por eso, porque es una vuelta a los orígenes, decide titularla Inception, que es la denominación de Origen original. También es lo contrario de excepción.

Ésta es mi teoría. Sin embargo, queda un cabo suelto: en cierta escena de la película, la protagonista (que se llama Ariadne y diseña laberintos) se fabrica un peón de metal con un torno. Se supone que lo hace porque DiCaprio tiene una peonza, y todo el mundo sabe que peón es apócope de peonza. Lo que ella no sabe (ni Nolan, ni todo el mundo) es que yo tengo un peón igual. Un peón que fabricó mi padre con un torno. Y es que, al final, todo gira en torno a las mismas ideas. El eterno retorno y tal.

Volviendo al origen del post: ¿conseguí llevar a la práctica la teoría de Pratchett? La respuesta es: sí. La mecánica, por si a alguien le interesa, es muy sencilla y consta de tres pasos:

A. Tú tienes una idea para un anuncio de gafas con montura paraláctica y quieres que tu director creativo la apruebe. Por ejemplo: Rappel conquista Marte.

B. Para ello, debes buscar algo que tu director creativo haya dicho. Tiene que ser un comentario casual, algo que haya soltado como sin darle importancia. Por ejemplo: Nadie es profeta en su tierra.

C. Relacionas A con B, y le dices a tu director creativo: “Oye, eso que dijiste el otro día… Sí, hombre, cómo no te vas a acordar… Sí, lo de que nadie es profeta en su tierra… Pues eso, que me parece una idea debuta madre, eso y que Rappel conquista Marte. ¿Rodamos con Fesser o con Batievsky?”

Creedme: funciona. El único inconveniente es que luego tienes que convencer al cliente de que la idea no ha sido de tu director creativo, sino suya, y éso es algo que no puedes hacer con tu director creativo delante. Y siempre está delante, a no ser que:

a. No se le dé un ardite que el cliente apruebe la idea, porque él tiene cosas más importantes en que pensar (ganar premios, básicamente).

b. Confíe en ti. Y si tu director creativo confía en ti, ¿para qué manipularlo con incepciones de tres pasos?

Para ir acabando, que es gerundio:

Me ha venido a la mente el vídeo de un mentalista que les hacía un encargo a unos creativos publicitarios y luego adivinaba la idea que habían tenido, pero en realidad no es que la hubiera adivinado, sino que antes de pasarles el encargo se había encargado de que ellos tuvieran esa idea.

Si ahora se os ocurre buscarlo en YouTube, será porque a mí se me ha ocurrido antes. En cambio, si leéis La vida en chándal, será una de las mejores ideas que habréis tenido en vuestra vida. Creedme.

Post postum. Aquí podéis leer el post original de las pesadillas matrioska, para que veáis que no me lo he inventado. Fijaos en la fecha y preguntaos: ¿qué estaba haciendo Christopher Nolan el 21 de agosto de 2008?

9.8.10

Citas paralelas (7)


Loco, pero tonto no.

Publicidad de Bola Loca*


Yo no soy tonto.

Publicidad de MediaMarkt

(A partir de una asociación de ideas desencadenada por la divertibola de Mel.)

* Hace mucho, mucho tiempo.

1.8.10

San Agustín está de moda


Me refiero, claro, al famoso Agustín de Hipona o Agustín de Tagaste, teólogo, obispo y uno de los cuatros Padres de la Iglesia del Rito Latino, amén de letrista de Joe Crepúsculo y copy de la agencia SCPF ("No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita").

A este paso, va a acabar haciendo de jurado en Operación Triunfo, ya veréis.

27.7.10

Daniel Defoe, Robinson Crusoe y Danielle Rousseau no son la misma persona


Al regresar por la playa, vi muchas especies de aves acuáticas que desconocía, pero quedé sorprendido y casi asustado por la presencia de dos o tres focas.

DANIEL DEFOE, Robinson Crusoe

Pues no quiero ni imaginar el susto que se habría llevado el bueno de Robinson si, en lugar de focas, hubiera encontrado osos polares. O peor: a Juliet Burke preguntándole si está embarazado y, en caso afirmativo, si la inseminación se produjo dentro o fuera de la isla.

Aunque, para susto, el que me he llevado al tropezarme en la Lostpedia con este báner:



Dios los cría y Jacob* los junta.

* Y en la entrada de Jacob: un Googleanuncio con el titular "Find people".