De fronteras movedizas, lo que sí rodea a este género es una alegre comparsa de nombres que encabezan microrrelato, minicuento y minificciones, mientras le siguen minihistorias, cuentines, cuentos cuánticos, nanocuentos, cuentos bonsái…
O sea, que mis bonsáis les están pisando los talones a los nanocuentos… ¡Vamos, chiquitines! ¡A por ellos!