Del mismo modo que a Nacho Vidal no le importa ser miembro de un club que le acepta como miembro, a mí tampoco me importa ser el ideólogo de un club que me acepta como ideólogo.
Con este modesto homenaje a nuestra red ferroviaria, que tantos ratos nos ha hecho pasar, declaro inaugurada y estrenada la línea de camisetas ficticias de Elegí un mal día.
Para que luego digan que las camisetas no son un producto "estacional".