El domingo pasado, El País Semanal publicó un análisis titulado "Cien músicos hispanoamericanos eligen las 100 canciones que cambiaron su vida", en el que cien músicos hispanoamericanos eligen las 100 canciones que cambiaron su vida. Eso dicen.
Las tres primeras canciones de esta clasificación son: "Ne me quitte pas", de Jacques Brel, "God only knows", de The Beach Boys, y "Help!", de The Beatles. Me bastaría este top 3 para afirmar que los músicos hispanoamericanos son unos mentirosos. Pero no quiero generalizar. Después de todo, las democracias no tienen por qué ser representativas de cada uno de sus votantes, del mismo modo que la media aritmética de una serie de números primos no tiene por qué ser otro número primo.
Observemos pues el caso particular de uno de los entrevistados: Jarabe de Palo, que ahora se escribe Jarabedepalo (a ver quién es el guapo que le explica a mi iPod que no hace falta que cree una carpeta nueva):
1. "Piccolissima serenata", Renato Carosone.
2. "Alegría de vivir", Ray Heredia.
3. "Twist and shout", The Beatles.
4. "Kaya", Bob Marley.
5. "My way", Sex Pistols.
No me lo trago. Ni yo ni nadie. En serio: ¿alguien se puede creer que "Piccolissima serenata" marcó un antes y un después en la vida de Jarabe de Palo? Bueno, yo me lo creo. A fin de cuentas, todo marca un antes y un después, pero eso no significa que te cambie la vida. O que te la cambie mucho. Las cosas como son: la canción que le cambió la vida a Jarabe de Palo es "La flaca".
Otro ejemplo: Melendi. El intérprete de "Caminando por la vida" asegura que la canción que le cambió la ídem es "Evaristo", de Extremoduro. Pues qué queréis que os diga; la canción se llamaría así en la cinta que le grabaron a Melendi, porque (corregidme si me equivoco) su título original es "Jesucristo García".
Conclusión: todos los músicos hispanoamericanos mienten. O casi todos: Ana Torroja, en un arranque de sinceridad, dice que una de las canciones que le cambiaron la vida es "Hoy no me puedo levantar", de Mecano (y aun así la sitúa en un segundo puesto, después de "A horse with no name", de America). Y Bebe menciona "Coco Guagua", de Enrique y Ana, y "Que canten los niños", de José Luis Perales. Está claro: si esas canciones no le hubieran cambiado la vida, dudo mucho que las hubiera nombrado. Gracias, Bebe.
Post postum. El año pasado, el mismo semanario hizo un análisis análogo: "Cien escritores en español eligen los 100 libros que cambiaron su vida", con similares resultados. Pero que los escritores mienten no es ninguna novedad.
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26.3.09
3.1.09
Hace mucho, mucho tiempo (pero no tanto)

Marque con una X la respuesta correcta:
Javier Bardem es…
[a] … un profeta. En 1974, y con sólo 5 años, ya estaba familiarizado con el atrezo de una película de 1977. Como el joven Rappel, vamos.
[b] … un viajero del tiempo. En 1974, aprovechando que sus padres estaban en Perpiñán viendo El último tango en París, el pequeño Javier se escapó al futuro a ver La guerra de las galaxias.
[c] … un replicante con recuerdos ficticios. Probablemente se los implantó Alejandro Amenábar durante el rodaje de Mar adentro.
[d] … una musa. En 1974, George Lucas estaba de viaje por España cuando vio a un niño haciendo de nave espacial. También vio a la Dama de Elche, pero ésa es otra historia.
(Escaneado del Babelia de hoy.)
6.7.07
El halcón y la leche (un post de corto alcance)
El sábado pasado encontré esto en el suplemento de viajes de El País:

Me hizo gracia, pero pensé que no daba para un post. Hasta que, pocos días después, encontré esta nota (también en El País):

Como por sí sola tampoco daba para llenar un post, pensé en hacer algún comentario en plan "podían avisar con nueve meses de antelación, ¿no?"; pero ¿a quién pretendía engañar? Resultaba insuficiente.
Bueno, hablando de Corto (Maltés) –y para acabar de rellenar–, aquí va el primer corto (muy corto) que correalicé para el Notodofilm. Como en Clerks II, nunca tantos habían hecho tan poco (pero ay qué bien nos lo pasamos):
Y me quedo corto.

Me hizo gracia, pero pensé que no daba para un post. Hasta que, pocos días después, encontré esta nota (también en El País):

Como por sí sola tampoco daba para llenar un post, pensé en hacer algún comentario en plan "podían avisar con nueve meses de antelación, ¿no?"; pero ¿a quién pretendía engañar? Resultaba insuficiente.
Bueno, hablando de Corto (Maltés) –y para acabar de rellenar–, aquí va el primer corto (muy corto) que correalicé para el Notodofilm. Como en Clerks II, nunca tantos habían hecho tan poco (pero ay qué bien nos lo pasamos):
Y me quedo corto.
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