Yo me quería hacer una web personal. Una web de esas a las que uno accede escribiendo su nombre personal, seguido de punto y com, o punto y es.
Pero primero debía sortear un escollo importante: si escribía www.albertoramos.com o www.albertoramos.es, accedía a páginas personales (muy personales) que nada tenían que ver con mi persona.
Desde luego, existían otras opciones, como las que me llegó a sugerir una web ignominiosa de cuyo nombre no quiero acordarme:
¿Qué podía hacer? ¿Aprovechar la campaña de Aquarius para cambiarme el nombre?
Pues sí, podía haberlo hecho, pero he acabado haciendo otra cosa. Una cosa mucho más sencilla y muchísimo más inteligente (lástima que ya estuviera inventada): he colocado un guión entre el nombre y el apellido. Tal que así: www.alberto-ramos.com.
Definitivamente, el guión marca la diferencia.
(Se puede pasar.)
Mostrando entradas con la etiqueta la web definitiva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la web definitiva. Mostrar todas las entradas
8.6.11
La importancia del guión
Suscribirse a:
Entradas (Atom)