13.7.08

Cederrón con cola

La Real Academia Española tiene estas cosas.

Te cambian garage por garaje y bricolage por bricolaje, y ambages lo dejan tal cual.

O te hacen escribir fútbol en lugar de football y béisbol en lugar de base ball, y hockey lo dejan en versión original con cursiva.

En cualquier caso, a la Real Academia se la puede acusar de muchas cosas (si te atreves), pero la lentitud en las actualizaciones no es una de ellas.

Por ejemplo, cederrón. Se dieron tanta prisa en incorporarla al diccionario que pasaron por alto que:

1. CD-ROM es una sigla. Y, aunque proceda del inglés, resulta más fácil de pronunciar que CC.OO., o DVD. ¿Por qué no incorporan la palabra deuvedé?

2. En dos días, CD-ROM (ya no digamos cederrón) iba a quedar absolutamente obsoleta.



De todos modos, lo más curioso es que la versión recomendada por la RAE no es cederrón, sino CD-ROM.

7.7.08

Quien se pica, ajo y agua



Si picas a un mosquito, ¿tienes cien años de perdón?

(Dedicado al mosquito tigre, mal rayo le parta en mil millones de pedacitos subatómicos.)

5.7.08

Publicidad cojonera









¿Qué es más irritante? ¿Que te bombardeen con una traca de espots dirigidos a una masa anónima o que te vayan pinchando con pequeños báners dirigidos exclusivamente a solteros de treinta y dos años?

28.6.08

Capa sin espada (ni espóiler)

Aquí os dejo un cacho del segundo acto de Los últimos días de Clark K., a la venta desde hace unos días y hasta que DC Comics (Kal-El no lo quiera) me obligue a retirarlo.

(Si les pincháis, las imágenes no sangran, pero se crecen.)





Por cierto, es curioso que aquí sean dos las horas de lectura y aquí sólo una.

Creo que la de cal es la buena y la de arena, la mala (pero no estoy seguro)

En Rumanía pretenden promulgar una ley que obligue a los telediarios a dar el mismo número de buenas noticias que de malas noticias.

En España deberían hacer algo parecido: obligar a las televisiones a emitir el mismo número de anuncios buenos que de anuncios malos. Todos saldríamos ganando.

Bueno, casi todos.

26.6.08

¿Es un avión? ¿Es Supermán? No, es un pájaro



A estas alturas, todo el mundo sabe que Supermán y Clark son la misma persona. Pero ¿y si no lo son? ¿Y si el auténtico secreto de esa "identidad secreta" consiste en que ni es una identidad ni es secreta? En definitiva, ¿y si todo es puro teatro?

Las respuestas a estas demoledoras preguntas las encontraréis en Los últimos días de Clark K., el último (y de momento primer) texto dramático de un servidor.

Una tragicomedia de enredo con tensión sexual, disparos y alguna que otra defenestración.

A la venta aquí.