Te cambian garage por garaje y bricolage por bricolaje, y ambages lo dejan tal cual.
O te hacen escribir fútbol en lugar de football y béisbol en lugar de base ball, y hockey lo dejan en versión original con cursiva.
En cualquier caso, a la Real Academia se la puede acusar de muchas cosas (si te atreves), pero la lentitud en las actualizaciones no es una de ellas.
Por ejemplo, cederrón. Se dieron tanta prisa en incorporarla al diccionario que pasaron por alto que:
1. CD-ROM es una sigla. Y, aunque proceda del inglés, resulta más fácil de pronunciar que CC.OO., o DVD. ¿Por qué no incorporan la palabra deuvedé?
2. En dos días, CD-ROM (ya no digamos cederrón) iba a quedar absolutamente obsoleta.

De todos modos, lo más curioso es que la versión recomendada por la RAE no es cederrón, sino CD-ROM.








