
Una de dos: o el tiempo es relativo (que lo es), o la información es relativa (que también lo es).
Fuente: Google Noticias.
29.2.12
En lo más seco del seco invierno
8.3.11
Buena prensa
Podría echársela a Yoko Ono o al chachachá, pero no sería justo: la culpa de todo (o de un 90 por ciento, mientras no se demuestre lo contrario) la tiene Wendolin Kramer.
¿Y quién es Wendolin Kramer?
Wendolin Kramer es una superheroína que quiere ser detective. O quizás es una detective que quiere ser superheroína. O… Bueno, creo que le dedicaré una entrada en un futuro breve, cuando me aclare un poco las ideas (mediante un brainwash). De momento, sólo diré que Wendolin Kramer es la protagonista de Wendolin Kramer, la última novela de Laura Fernández. Evidentemente, hablaré de ella en la entrada que le dedicaré a su novela en el futuro, del mismo modo que hablé de ella en la entrada que le dediqué a su anterior novela en el pasado, y del mismo modo que volveré a hablar de ella en esta misma entrada.
Vale, todo esto está muy bien, pero ¿de qué se acusa a Wendolin Kramer?
Se la acusa de haber absorbido un 90 por ciento de mi tiempo libre, incluida la porción de tiempo necesaria para actualizar este blog. El otro 10 por ciento, por cierto, es imputable a la Guía del autoestopista galáctico, libro de Douglas (como el chicle) Adams (como el chicle) que tenía previsto empezar tras la finalización de Wendolin Kramer (y después de haber actualizado este blog), pero que cogí por error un día que andaba (corría) con prisa, cuando el libro que tenía que haber cogido es Wendolin Kramer, y eso que éste tiene la portada eminentemente azul y aquél la tiene predominantemente naranja, pero me parece que me estoy yendo por los cerros galácticos de UB313.
Perfecto. Ya he actualizado el blog. Y ahora ¿qué?
Ahora toca retomar la entrada anterior. Como recordaréis, dicha entrada (estoy evitando el vocablo post aposta) hacía referencia a algunas de las reacciones que el estreno de Els últims dies de Clark K. había suscitado en los medios de comunicación, y concluía con un prometedor "Continuará".
Y he aquí la continuación propiamente prometida:
El miércoles de la semana pasada (ya he dicho que mis lecturas me han tenido muy ocupado), El Punt publicó una entrevista que me había realizado Jordi Bordes. También la publicó el diario Avui, pero no hace falta que pinchéis en los dos enlaces.
Y el jueves aparecí en el suplemento Tendències de la edición catalana de El Mundo (en efecto, el mismo suplemento que hace cuatro años sacó a la luz mi oscuro blog quesero). El reportaje lo firmó Laura Fernández. ¿Y por qué lo firmó? Porque es la autora del reportaje, claro. También es la autora de Wendolin Kramer, pero eso ya lo había dicho.
Por cierto, fue a través de Laura Fernández como conseguí otro lector: Carlos González Peón estaba leyendo un artículo de Javier Calvo que le llevó al blog de Laura Fernández, y en el blog de Laura Fernández leyó una entrada que le condujo al texto primigenio en que se basa Els últims dies de Clark K. (Los últimos días de Clark K.), pero casi mejor que os lo cuente él mismo en su propio blog, que tiene mucha más gracia.
Definitivamente, la semana pasada fue una pasada de semana. Y ésta va por el mismo camino: ha empezado con el anuncio de la prórroga, por dos semanas más, de la obra. Concretamente, hasta el 28 de marzo.
Si la cosa sigue así, lo mismo habrá que pasar a los penaltis.
1.3.11
Los periodistas también pagan
Las entradas de la SALAFlyHard tienen dos precios: 5 y 10 euros. El espectador dispone de completa libertad para elegir uno u otro, en función de sus posibilidades o de su generosidad. En ambos casos, se trata de precios irrisorios, si se comparan con los precios que se gastan otros teatros (con un aforo hasta veinte veces mayor y, por lo tanto, muchísimo más rentables). Así, es comprensible que no haya invitaciones. Ni siquiera para los periodistas.
Diálogo de periodistas en Twitter:
xxxxx
@yyyyy Eh! Yo tb quiero ir a ver el Clark Kent! Tienes el contacto de prensa?
zzzzz
@xxxxx @yyyyy Prensa? En la Flyhard? Yo tuve que ir pagando! Tú yyyyy? Te dejaron colarte?
xxxxx
@zzzzz @yyyyy Ahora entiendo pq la sala Flyhard sale tan poco en los medios…
El periodista @xxxxx se equivoca. Estoy bastante seguro de que la SALAFlyHard, con apenas cuatro meses de vida, ha salido más en los medios que teatros más veteranos donde los periodistas pueden entrar por la patilla.
El sábado, sin ir más lejos, La Vanguardia la incluyó en un reportaje sobre las salas pequeñas de Barcelona. Además, Jordi Casanovas apareció en la sección de los semáforos (con una luz verde, claro).
Y el domingo volvió a salir en el mismo periódico:
(Pinchando encima se lee mejor.)*
Continuará.
* Gracias a @marc_ribo por compartir el documento.
6.5.09
El autor de este blog y el autor de 'Los últimos días de Clark K.' no son la misma persona
A Alberto (lo sé porque me lo ha dicho) le han aconsejado que no hable en público de las drogas que consumió al escribir Los últimos días de Clark K. (como si pudiera acordarse). Alberto no abusa tanto de los paréntesis (él prefiere meterse puntos suspensivos y otra clase de estupefacientes). Cosas del directo.
26.3.09
Se pilla antes a un músico que a un cojo
Las tres primeras canciones de esta clasificación son: "Ne me quitte pas", de Jacques Brel, "God only knows", de The Beach Boys, y "Help!", de The Beatles. Me bastaría este top 3 para afirmar que los músicos hispanoamericanos son unos mentirosos. Pero no quiero generalizar. Después de todo, las democracias no tienen por qué ser representativas de cada uno de sus votantes, del mismo modo que la media aritmética de una serie de números primos no tiene por qué ser otro número primo.
Observemos pues el caso particular de uno de los entrevistados: Jarabe de Palo, que ahora se escribe Jarabedepalo (a ver quién es el guapo que le explica a mi iPod que no hace falta que cree una carpeta nueva):
1. "Piccolissima serenata", Renato Carosone.
2. "Alegría de vivir", Ray Heredia.
3. "Twist and shout", The Beatles.
4. "Kaya", Bob Marley.
5. "My way", Sex Pistols.
No me lo trago. Ni yo ni nadie. En serio: ¿alguien se puede creer que "Piccolissima serenata" marcó un antes y un después en la vida de Jarabe de Palo? Bueno, yo me lo creo. A fin de cuentas, todo marca un antes y un después, pero eso no significa que te cambie la vida. O que te la cambie mucho. Las cosas como son: la canción que le cambió la vida a Jarabe de Palo es "La flaca".
Otro ejemplo: Melendi. El intérprete de "Caminando por la vida" asegura que la canción que le cambió la ídem es "Evaristo", de Extremoduro. Pues qué queréis que os diga; la canción se llamaría así en la cinta que le grabaron a Melendi, porque (corregidme si me equivoco) su título original es "Jesucristo García".
Conclusión: todos los músicos hispanoamericanos mienten. O casi todos: Ana Torroja, en un arranque de sinceridad, dice que una de las canciones que le cambiaron la vida es "Hoy no me puedo levantar", de Mecano (y aun así la sitúa en un segundo puesto, después de "A horse with no name", de America). Y Bebe menciona "Coco Guagua", de Enrique y Ana, y "Que canten los niños", de José Luis Perales. Está claro: si esas canciones no le hubieran cambiado la vida, dudo mucho que las hubiera nombrado. Gracias, Bebe.
Post postum. El año pasado, el mismo semanario hizo un análisis análogo: "Cien escritores en español eligen los 100 libros que cambiaron su vida", con similares resultados. Pero que los escritores mienten no es ninguna novedad.
14.2.09
Vuelve 'Los Soprano'

Aquí tenemos una nueva muestra de que los policías son seres humanos y cometen errores como todo el mundo: no eran ellos quienes tenían que haber pedido perdón, sino la soprano.
(Noticia hallada en 20minutos.es.)
31.8.08
Grandes chorradas de la publicidad
Posible respuesta: La gente "normal" no responde a preguntas chorras.
Y lo más extraño: ¿Cómo es que, llevando más de diez años en publicidad, no conozco a ninguno de los entrevistados?
Posible respuesta: La gente que conozco no tiene tiempo para salir a la calle a responder a preguntas chorras.
1.7.08
Desambiguación
21.4.08
Multidifusión


Lo mejor de todo es que el periódico cuesta 17 euros.
7.4.08
Hablando de pastillas

El pie de fotos (para quien le dé pereza ampliar la imagen) dice:
El trucho de la derecha se distribuyó de forma anónima por la red y hace referencia a las pastillas para la irritación del estómago Alka Seltzer.
Me pregunto si la foto de la izquierda también se distribuyó "de forma anónima".
17.11.07
Menosprecio y mala prensa
Los novelistas que escriben con la ambición de ser llevados al cine delatan su menosprecio por la escritura. O su incompetencia. Mejor harían con emplearse de cuentacuentos o copys.Vicente Verdú,
El País, suplemento Babelia, 17/11/2007
¿Y por qué no de guionistas cinematográficos?
9.9.07
La insoportable imbecilidad de los anuncios
[…] lo grabo y me lo pongo más tarde, para así ahorrarme los monstruosos bloques de anuncios imbéciles (sí, ya sé que esto último es una redundancia; resulta inconcebible que nadie cobre por idear y decir imbecilidades) […]
Aquí tambien le doy toda la razón. De hecho, estoy tan de acuerdo con todas y cada una de sus palabras que me atrevería a decir que se ha quedado corto. Yo (perdón por la osadía) habría añadido:
Y no menos inconcebible resulta que haya medios de comunicación (entre ellos EL PAIS, sin tilde) que cobren por difundir anuncios imbéciles que ni siquiera han sido ideados por sus propios empleados o colaboradores.
De todos modos, no me hagáis demasiado caso: esto que acabo de escribir es una imbecilidad tan grande que ni siquiera me van a pagar por ella.
3.9.07
Elegí un mal día para dejar muchas cosas
1.9.07
Cuentos bonsái (o bonsáis)
De fronteras movedizas, lo que sí rodea a este género es una alegre comparsa de nombres que encabezan microrrelato, minicuento y minificciones, mientras le siguen minihistorias, cuentines, cuentos cuánticos, nanocuentos, cuentos bonsái…
O sea, que mis bonsáis les están pisando los talones a los nanocuentos… ¡Vamos, chiquitines! ¡A por ellos!
27.8.07
El Dream Team de los Cuatro Galácticos
–A ver, hay cuatro jugadores fantásticos, los podría llamar…, no sé… Bueno, ya se me ocurrirá algo, que he quedado con la nueva becaria para ir al cine. Voy a ver qué pelis ponen… Ah, mira: Los Cuatro Fantásticos. Los Cuatro Fantásticos, los Cuatro Fantásticos… Aquí hay algo… Los Cuatro Fantásticos… –El resto es un poco como el anuncio ese de los bebés con bombillas apagadas encima de la cabeza, que al final se encienden.
Me pregunto qué habría pasado si hubieran estrenado una nueva adaptación de Los cuatro jinetes del Apocalipsis. O un remake de Los incorregibles albóndigas. De todos modos, hay una cosa que no me cuadra: ¿cómo es que no se han dado cuenta todavía de que la Cosa de los Cuatro Fantásticos lleva ya unas temporadas fuera del equipo?
Algo parecido sucedió hace tres lustros, más o menos, cuando el Fútbol Club Barcelona, sección fútbol, pasaba una buena racha, en parte porque sus jugadores eran muy buenos, y en parte porque los de los otros equipos no lo eran tanto (aunque no hay rival pequeño). Entonces, alguien los comparó con la selección de Estados Unidos, sección baloncesto, que había competido de manera exitosa en los Juegos Olímpicos de Barcelona: el llamado Dream Team. Y claro, como unos jugaban en la NBA y los otros en la LFP, era muy difícil que se disputaran el título en un partidillo (salvo en la imaginación calenturienta de algún creativo de Nike): por eso los futbolistas barcelonistas cruyffistas se apropiaron la denominación Dream Team, desoyendo la sabiduría popular que dice que las comparaciones son odiosas. (Curiosamente, a uno de los jugadores del Dream Team original sus propios compañeros lo llamaban Cobi, lo que demuestra que el único original era Mariscal, que tomó el nombre de unas siglas.)
En el campo enemigo tampoco han sido demasiado afortunados con los calificativos, que digamos. Me refiero, cómo no, al Real Madrid de los Galácticos. Sin embargo, aquí no tengo nada claro el origen del adjetivo. ¿Estuvo inspirado en Jaume Sisa, cantautor galáctico? ¿En La guerra de las galaxias? ¿En la serie Galáctica? ¿O en las galácticas, unas canicas negras que estaban salpicadas con gotacitos claros, similares a los que se obtienen raspando un cepillo de dientes cubierto de pintura?
Sea como sea, una cosa está clara: el Dúo Dinámico son Batman y Robin.
16.7.07
6.7.07
El halcón y la leche (un post de corto alcance)

Me hizo gracia, pero pensé que no daba para un post. Hasta que, pocos días después, encontré esta nota (también en El País):

Como por sí sola tampoco daba para llenar un post, pensé en hacer algún comentario en plan "podían avisar con nueve meses de antelación, ¿no?"; pero ¿a quién pretendía engañar? Resultaba insuficiente.
Bueno, hablando de Corto (Maltés) –y para acabar de rellenar–, aquí va el primer corto (muy corto) que correalicé para el Notodofilm. Como en Clerks II, nunca tantos habían hecho tan poco (pero ay qué bien nos lo pasamos):
Y me quedo corto.





